La quieres o la odias!!!


Te asusta, no quieres llegar hasta el punto de vivir en ella, a veces hasta la piensas mas de lo común  pero cuando estas desconectado por mucho tiempo  en el puro ocio que siempre estuviste buscando, entonces ya quieres volver a ella.

 Si, a esa rutina que te pertenecerá por el resto de tus días y que forma parte de ti hacer lo acostumbrado y lo que te mantiene vivo.

No hacer “NADA” es excelente hasta cierto punto, porque es cuando pasa mucho tiempo en el que te preguntas que has hecho con tu vida, pasa el tiempo y no haces nada. Entonces ¿Es mala la rutina? ¿Para qué y porque pensar en la rutina? Esa palabra no debería de existir. Nos ofuscamos pensado en no caer en ella, pero al final tampoco hacemos nada para variar.

Pues dentro de poco me voy a tomar unas vacacioncitas, pero para aprovechar el tiempo y descansar para así volver con mas ánimos a mi rutina, al café de las mañanas, al camino acostumbrado y las cosas que pasan día a día, pues es parte de nosotros tener una rutina, siempre y cuando seamos positivos, espontáneos y no dejarnos hundir pensado en ella.

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Esta reflexión sobre la rutina nos enseña que no es necesario pretender desterrarla totalmente de nuestras vidas, sino que como todo, requiere que seamos selectivos y utilicemos los automatismos para lo estrictamente necesario tratando de prestar atención, para no vivir todas nuestras experiencias funcionando con el piloto automático.

Cuando la rutina agobia, es la señal de la conciencia que indica, que hay que empezar a ser más creativo también con lo cotidiano.

Entonces empieza por tomar un camino diferente a casa, aprecia el paisaje que te rodea, lee libros,  si escuchas música todo el camino desconecta los auriculares y mira a tu alrededor, sino te ejercitas hazlo, si te ejercitas entonces has rutinas diferentes. Si estas comiendo mucha comida chatarra has dietas cortas,  todo depende de cómo te manejes para hacer las cosas cotidianas.

Ya no la pienses más y empieza a vivir.

M.E

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